sábado, 30 de mayo de 2009

Mansaf!

La canción del dia de hoy es “Spinning around” de Kylie Minogue.

El mansaf es uno de los platillos tradicionales de Jordania. Se compone de una bsae de arroz blanco, sobre el cual ponen carne de borrego, bañado con yogurt árabe (lebaneh) el cual es previamente cocinado por lo cual tiene una consistencia sumamente líquida, además el lebaneh original tiene un sabor ácido y agrio, y una vez cocinado toma un sabor menos agrio.

El mansaf se presenta en una especie de charola pareciIMG_0675do a las paelleras, pero plano; cuando los comensales están listos para comer, se trae el lebaneh en una olla aparte, y sirve cerca del comensal; es decir, todos comen de la misma charola y el modo tradicional es comer con la mano y parados; el modo tradicional es comer con la mano derecha y colocar la mano izquierda en la espalda.

Al comerlo, primeramente se establece el territorio de cada comensal, ahí donde el comensal va a comer se sirve bastante yogurt que remoje el arroz,y se procede a amasar el arroz con la mano hasta lograr una especie de bola de arroz y así lo llevan a la boca. Sin embargo, si el comensal se ha de chupar los dedos, es una acción de muy mal gusto, puesto que como todos comen del mismo plato es considerado irrespetuoso (será que no les gusta compartir la saliva).

Este platillo es sumamente pesado por la carne de borrego que se la añade, además el lebaneh es bastante pesado para el estómago y en este caso se ingiera una gran cantidad de lebaneh en poco tiempo. Por lo cual, para hacer una mejor digestión, después de haber degustado el mansaf se sirve un poco de café árabe, el cuál parece ser dulce puesto que su color es café claro, en contraste con el café turco que es muy obscuro; sin embargo, el café árabe es sumamente amargo y no se acostumbre endulzarlo y sólo toman una pequeña cantidad de café.

Pues bien, una vez hecha la debida introducción al Mansaf, mi primera experiencia con el Mansaf fue cuando mi amiga Abeer, nos invitó a degustarlo en su casa, así que emocionadamente por degustar un platillo 100% jordano, emprendimos el viaje a casa de Abeer; haciendo una escala en casa de un par de amigos puesto que no sabíamos a ciencia cierta donde vivía Abeer. Así que emprendimos el camino un viernes temprano por una ciudad desierta, puesto que los viernes es el día libre cuando van a orar a la Mezquita y es considerado día familiar. Y generalmente el Mansaf se come los viernes porque además de ser un platillo de gran elaboración, se come en familia; por ello es ideal comerlo en viernes.

Una vez en casa de los amigos, todavía era bastante temprano para ir a casa de Abeer, así que decidimos ir a otro lugar primero, la idea propuesta fue “boliche”, así que nos dirigimos a un centro comercial cercano donde hay un boliche. Una vez en el centro comercial el primer reto fue encontrar el boliche, puesto que nosotros recién llegados, y Akosz que no estaba totalmente seguro, no sabíamos dónde podía estar el boliche. Así que caminamos por un corredor para encontrarnos con un elevador, el cuál al abrirse resultó ser un elevador de carga... Ya en el correcto elevador, subimos para encontrar el boliche: cerrado. Puesto que al ser viernes antes de las 2:00pm todo suele estar cerrado hasta después de la oración.

Pues bien, merodeamos un poco y después nos enfilamos a finalmente a casa de Abeer. Primera tarea, buscar un taxi lo cual no fue complicado. Segunda tarea, pronunciar correctamente la direcció.. nótese que aquí en Amman, nadie sabe los exactos nombres de las calles, sólo conocen los barrios y zonas, pero no los nombres de cada calle.. así que generalmente terminas indicandóles el camino. Una vez dentro del taxi y dirigiéndonos a casa de Abeer, sucedió que el taxista parecía no estar en sus cinco sentidos... ¿resaca quizás? Así que para mejor evitar un accidente en alguna colina de Amman, nos bajamos un poco antes para subir una divertida colina que alberga la casa de Abeer.

Una vez ahí, nos esperaban dos grandes platillos; nuestro tan ansiado Mansaf y otra clase, que es arroz con almendras y en vez de carne de borrego, pollo semi asado. Al cual de igual forma se añade yogurt.

Cabe mencionar que con un solo plato de Mansaf y un plato del otro tipo, quedIMG_0674a uno a reventar... y es más que suficiente. Y para terminar un poco de café árabe que para mi gusto sabe horrible.. extremedamente amargo y con un olor poco atractivo al olfato. Una vez terminada la convivencia, seguía yo con el estómago lleno incapaz de moverme libremente, puesto que además de llenar el estómago, el Mansaf es muy pesado; pues gracias a las insistencias árabes tomé un poco de café árabe pues no quería sufrir de indigestión a media noche; lo cual mejoró la digestión, pero aún así es tremendamente pesado. Y para terminar el día, Haneen (hermana de Abeer), me ofrecía algo de cenar.. en caso de que tuviera hambre... obviamente seguía todavía llena de abundante comida.

Así que recuerden: Jordania, comer mansaf y tomar café árabe para la digestión.

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