miércoles, 7 de abril de 2010

My paki streets

Retomando el camino, el tema de esta edición serán las calles, y para esto propongo afinar los oídos con la melodía a cargo de Soda Stereo, Paseando por Roma, aunque en esta ocasión pasearemos por Lahore.

Bien dicen que cada país, cada ciudad tiene su propio temperamento, de igual forma Lahore tiene un temperamente muy distintivo, las calles son sumamente particulares y carismáticas, creo que no podría compararlas con alguna otra ciudad.

La primera característica que debo recalcar es que aqui todo es al revés, si recuerdan Pakistán era parte de India y a su vez, India fue colonia inglesa, por lo que el volante de los automóbiles está del lado derecho y los carriles están al revés de como nuestra orientación lo marca. Así que en Pakistán voy de lado izquierdo pero no al volante, lo cual se siente bastante extraño, y de igual forma a veces pienso que el sentido de un carril x es para un lado pero resulta lo contrario, es por esto que decidí que intentar manejar en este país sería un gran riesgo para la sociedad.
La peculiaridad de las calles radica en lo que uno se encuentra en ellas, una mente occidental considera que la calle sólo es apropiada para los autos, motos y camiones. Sin embargo, en Pakistán no hay límite para la imaginación, así que si puede andar puede transitar por la calle, esto nos lleva a ver hasta lo que uno consideraría imposible y las calles día a día van llenas de autos de todo tipo, antiguedad y modelo posible, desde un ferrari último modelo, hasta el coche más destartalado que se puedan imaginar, cruzando por las típicas motocicleta honda que abundan como mosquitos, los coloridos camiones urbanos de pasajeros, las rickshas; las cuales son una especie de taxi las cuales consisten en una moto adaptada para llevar personas, es decir se les agrega una cubierta con asientos y en la parte trasera dos llantitas, hay dos tipos, las totalmente cubiertas que es de plástico y las abiertas donde caben más pasajeros y la adaptación es de metal, en la ricksha los pasajeros van viendo al conductor y en la abierta los pasajeros se sientan atrás.
Además, son muy comunes las carretas arreadas por caballos o burros cargando generalmente comestibles, aunque la versatilidad puede llegar hasta cargar varillas, increíblemente estas carretas van por la calle al lado de los coches, y las cuales general un caos vial inmenso.
El drama vial apenas comienza, puesto que añadan tractores de carga que en la noche apenas llevan una luz en la parte delantera, y en ocasiones van tan cargados que parece que la carga misma se mueve sola puesto que es imposible ver el tractor. (Imaginense una persona tan pero tan gorda que no se le ven las piernas de lo que le cuelga la panza!!).
El transposrte público es casi inexistente y los camiones que hay son bastante antiguos y muy descuidados, muchos de ellos son del tipo colorido y muchos de los cuales no tienen vidrios en las ventanas, y es muy común ver a gente que va en el techo cuando el camión va demasiado lleno.
Existen otros camiones urbanos un poco más modernos pero son bastante inseguros porque sólo la clase más baja los utiliza, la mayoría de la población sin auto hace uso de las rickshas, en las cuales uno debe negociar el precio antes de subirse ya que no existen tarifas establecidas y mucho menos un taximetro. Existen taxis, sin embargo es un servicio muy exclusivo y es muy poco común.
Debido a esta falta de transporte, la mayoría de las empresas provee de transporte a sus empleados, así que es muy común ver camionetas que rodean la ciudad transportando a sus empleados, las cuales en muchas ocasiones son utilizadas después como transporte urbano público.
Ahora bien, una vez presentados los jugadores, ahora presentaré el campo de juego. Si bien la caótica ciudad de México es la jungla de asfalto, Lahore sería la guerra sobre el asfalto. Las calles son una completa zona de guerra dónde el más fuerte gana, la gente carece totalmente de modales al manejar y todos creen que la calle les pertenece, incluso algunos tienen problemas de espacio puesto que parece que el ancho del carril no les es suficiente. La regla aqui es, metersele a cuanto coche pueda, nunca usar luces de señalización, usar el claxón cuantas veces sea posible, mientras más dure el pitido mejor y no respetar a nadie.
Las motocicletas son las reinas de la competencia, puesto nunca se fijan por donde van y suelen colocarse en el medio del carril obstruyendo el paso. Además de aplicar la regla de motocicleta sardina: ¿cuántas personas pueden ir en una moto? Legalmente hasta dos, pero en las calles sin ley se divisa desde una persona, hasta familias enteras: con tres adultos y cuanto niño quepa o la madre pueda cargar en brazos. Sin olvidar el detalle del casco, sólo un mínimo porcentaje de los usuarios lo utiliza y nunca he visto a una mujer usando casco.
Como dato curioso: las ambulancias. Primero cabe mencionar que aqui la cruz roja no existe, sino que es la media luna roja (la media luna es el símbolo del islám, así como la cruz para nosotros los católicos y la estrella de David para los judíos). Pues bien, las flamantes ambulancias no son más que una triste adaptación de una combi pequeña en ambulancia y claro pintada con los respectivos signos de la media luna o el hospital al que pertenezcan. Rara vez tienen sirenas y no creo que puedan alcanzar grandes velocidades.
Pasando a otro tema: el tráfico. El tráfico es bastante insoportable porque a los pakistanos les gusta desfiar las leyes de la física y siempre quieren intentar romper la ley de que dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo, entonces todos se avientan queriendo pasar al mismo tiempo sobre el mismo espacio, ocasionando grandes caos viales. Los cuales aumentan con las insaciables horas del planeta que el gobierno implemente cada día y de las cuales hasta los semáforos tompan parte. No obstante de los polícias de tránsito que casi todos prefieren ignorar, no me extrañan tremendos choques que he visto en un par de ocasiones.
Las calles por lo general son una asquerosidad porque la gente es muy descuidada y opta por tirar su basura donde les plazca (además los botes de basura públicos no han llegado a esta civilización) por lo que es muy común encontrar basura por todos lados. Creo que he sido catalogada de bicho raro en diversas ocasiones por guardar mi basura y esperar a encontrar un bote para poder tirarla. El argumento utilizado es: "estás en Pakistán, no importa". Me pregunto si harían lo mismo en Europa.

Y bien, eso es todo por hoy.

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